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Gratitud, Brasil

Posted on December 24, 2020 at 1:25 PM

Entrada de tinte más personal. Tras más de quince años de vagabundeo brahmacharya, peregrinación boba de Oriente a Occidente, colaboración docente itinerante en el Instituto Cervantes, cierro un ciclo de vida. Uno de ellos, el de la última década, el brasileño.


Una mujer brasileña me llevó a Brasil y un centenar de ellas me convencieron a quedarme. Dilatado periplo tropical difícil de resumir en unas líneas. Privilegiado por conocer seres humanos de otra galaxia, chamanes, magos, ogãs, hechiceros cafusos, txais caboclos, discretos y silenciosos alquimistas, pretos velhos, brujas, pajés, hieródulas, pais de santo y algún que otro hijo de Exú. Para mí Brasil fue la tierra que permitió explorarse hasta mi límite. Mi sagrado Ganges es el río Amazonas. Tuve la honra de trabajar junto a músicos con los que compartí momentos que me llevaré a la tumba, acompañé a bluesmen y jazzmen de renombre así en la Tierra como en el Cielo, giré con ellos tocando en bares, garitos, cabarets, cuchitriles, festivales de jazz, casas de bossanova y MPB, ruedas de samba y clubes nocturnos que ni imaginaba que podían existir. Viví una bohemia monacal; practiqué la ascesis dionisiaca; fui un yogui, si no completamente libre, al menos sí algo libertino.


Ahora tutto è finito, como dice el maestro. Ya Enero de 2020 mostró que pintaban bastos, con el Instituto Cervantes en descomposición. Durante el Carnaval de Febrero algo raro ya ocurría, musicalmente deslucido, y en Marzo era oficial: dejaron de celebrarse eventos musicales, se suspendieron todos los festivales, las clases se interrumpieron en escuelas y universidades. Empecé a ejercer de profesor ciborg y mis alumnos se convirtieron en avatares del zoom. Las jams sessions en antros se convirtieron en aburridísimas ‘lives’ higiénicas de Instagram. Las casas de shows y estudios de grabación cerraron; muchas de ellos, para siempre. Aguanté como espartano todo el año 2020 hasta asumirlo: This is the End, beautiful friend... Empecé a tramitar mi repatriación para volver a España en Enero de 2021. A España, o a la Península Ibérica como decís los más lusófobos, o al Estado Español, los que os empeñáis en ver a ciudadanos libres como funcionarios. En cualquier caso, como España, Hispania, Expaña, Ítaca o Bandarralandia, yo vuelvo a casa.


Para sufragar mi repatriación he publicado un álbum recopilatorio de mi música autoral durante esta década con el título Gratidão Brasil. Dos horas de música para narrar diez años de vida. Música propia, bandas y formaciones propias, producciones propias (dejando a un lado colaboraciones, giras y trabajos de estudio para otros músicos) .  Puedes escuchar Gratidão Brasil en Spotify o en Bandcamp. Si quieres escucharlo, por favor, haz una donación. La que quieras ,1 euro, 10, 50, 100 ó 1000, pero por gentileza, colabora. Me niego a ser tan cursi de llamar crowdfunding a pedir ayuda a mis compañeros de viaje. Eso es lo que estoy haciendo. Si alguna vez leíste un libro PDF gratis, disfrutaste algún escrito o estuviste en alguna jam session enteógena como público, colabora. Yo te lo agradeceré; si es posible, en persona, dentro de algo más de un mes, si Dios y el test PCR quieren.




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Gracias por ayudar en mi repatriación. Gratitud es lo que siento hacia este país de origen y hacia el país de destino. Gratitud por vivir el viaje. Pues hasta para morir, hay que ser grato. Hasta el final, Gracias por la Vida, y también, cuando toque, Gracias a la Muerte.

 

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